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La difícil tarea de salir de la trampa del populismo

Martin WolfLondres / 22.10.2025 00:08:30

Vivimos en una era de demagogos populistas. Este no es un fenómeno nuevo. Platón usó la palabra “demagogo” en su crítica a la democracia en La República. Tenía razón al afirmar que la demagogia es el talón de Aquiles de la democracia. En la actualidad, vemos esta amenaza en muchos países. Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, es un clásico demagogo populista de derecha.

Como señaló mi colega Joel Suss, el populismo es perjudicial tanto económica como políticamente. El destino de Argentina, un país asolado por el populismo desde el gobierno de Hipólito Irigoyen en 1916, ilustra este daño. Desde entonces, su PIB real per cápita se redujo a la mitad respecto al de Estados Unidos y pasó de ser cinco veces superior al de Brasil.

El esclarecedor artículo al que se refiere Suss —“Populist Leaders and the Economy” (Líderes populistas y la economía), de Manuel Funke, Moritz Schularick y Christoph Trebesch— se centra en estos efectos económicos. Siguiendo el consenso actual, el artículo afirma que “los populistas sitúan la narrativa de ‘pueblo contra élites’ en el centro de su agenda política y luego afirman ser los únicos representantes del ‘pueblo’”. Por definición, afirman, los que se oponen a ellos son “enemigos del pueblo”. Es posible que los populistas no sean dictadores. Pero, como Hitler figura con razón en la lista de este artículo, sin duda pueden serlo.

El conjunto de datos del artículo abarca 60 países desde 1900 (o la independencia) hasta 2020. También representa 95 por ciento de la producción mundial tanto en 1955 como en 2015, así como a mil 482 líderes, algunos en más de una ocasión. Revela varias realidades. En 2018, el populismo alcanzó su máximo auge político. De nuevo, si un país ha tenido un líder populista una vez, es más probable que tenga otro. Las crisis económicas aumentan la probabilidad de un gobierno de este tipo. Los populistas también suelen sobrevivir en el cargo durante un promedio de ocho años, el doble que los no populistas. Pocos abandonan el poder perdiendo elecciones, pero los de izquierda y de derecha muestran patrones similares de entrada, supervivencia y salida. Por último, América Latina y Europa han sido históricamente los dos hogares de políticos de esta corriente.

La conclusión más importante del análisis es la menos sorprendente. El populismo a menudo surge de las malas economías, pero luego empeora aún más lo que ya es malo. Esto se aplica tanto a la izquierda como a la derecha. La primera ataca a las élites económicas; la segunda, a los extranjeros, las minorías y las élites políticas que los protegen. Ambas son perjudiciales para las economías, aunque la variante de izquierda es más perjudicial económicamente que la de derecha; 15 años después, el PIB real per cápita en los países que sucumbieron al populismo de izquierda es 15 por ciento inferior al que habría sido en otras circunstancias; bajo el populismo de derecha, la pérdida equivalente es de alrededor de 10 por ciento.

La variante de izquierda favorece una mayor cantidad de impuestos, más regulación y redistribución, mientras que la de derecha favorece el nacionalismo económico, en particular el proteccionismo. El populismo de derecha es, como era de esperar, la forma preferida por los ricos. De manera inevitable, también, el populismo de derecha explota las preocupaciones culturales. Pero es un error concluir que estas son sus principales causas, ya que las quejas culturales también son una táctica de distracción. Si bien las variantes de izquierda y derecha difieren, son similares en un aspecto esencial: su hostilidad hacia las instituciones independientes, como los tribunales, las universidades o los bancos centrales. En esto, ambas convergen.

La demagogia populista es, como advirtió Platón hace 2 mil quinientos años, una peligrosa enfermedad de la democracia. Es económicamente perjudicial, debido a su tendencia a generar políticas atractivas en el corto plazo y perjudiciales en el largo plazo. Además suele ser duradera, lo que aumenta el daño. Perjudica las instituciones centrales de una sociedad, un sistema político y una economía liberales, en particular el estado de derecho, que es el baluarte tanto de la libertad como de la democracia. De esta manera, el populismo también socava la confianza y la credibilidad.

El doble hecho de que los regímenes populistas suelen ser duraderos y recurrentes es preocupante. La difícil situación de Argentina en la actualidad es relevante. El presidente Javier Milei no es, por decirlo suavemente, el primer líder que intenta sacar al país de su prolongado declive económico. Es más, al igual que sus muchos predecesores en este cargo, ahora se encuentra al borde del fracaso.

Comparto la opinión de Maurice Obstfeld, antiguo economista jefe del FMI, de que es poco probable que el plan de desinflación de Milei basado en el tipo de cambio funcione. Este tipo de planes rara vez lo hacen. Matt Klein presenta argumentos similares. Argentina carece del compromiso nacional, los recursos ni la credibilidad necesarios para llevarlo a cabo. Puede tener éxito si Trump se comprometiera indefinidamente a hacer “lo que sea necesario”, como hizo el entonces presidente del BCE, Mario Draghi, en 2012. Pero no lo hará. Esta administración estadunidense inició una guerra comercial con Brasil. ¿Por qué debe considerar a Argentina un interés estratégico vital? El dinero ofrecido puede salvar a algunos fondos de cobertura, pero no salvará a Argentina.

Hay que restaurar la estabilidad económica y el crecimiento del país. Estos deben durar lo suficiente como para generar confianza en los empresarios e inversionistas nacionales y extranjeros. Tras tantos incumplimientos de pagos e intentos fallidos de estabilización, no se puede lograr de la noche a la mañana. Hasta ahora, nadie ha mantenido un mandato en Argentina el tiempo suficiente para lograrlo. ¿El destino de Milei será diferente?

Y no solo se trata de un legado de despilfarro fiscal y monetario. Basta con observar la dificultad que tiene el polaco Donald Tusk para reparar el daño al estado de derecho que heredó. De igual manera, el legado de Trump no desaparecerá ni siquiera si derrotan a MAGA en las elecciones. Lo que los populistas destruyeron no se puede restaurar fácilmente. Solo hay que preguntarles a los argentinos.

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Impago de bonos chinos desaparece del mercado

Thomas HaleShanghái / 16.06.2025 00:51:36

Mientras China lidia con una guerra comercial, una desaceleración del sector inmobiliario que ya tiene cuatro años y una persistente debilidad en la confianza del consumidor, un indicador típico de dificultades corporativas brilla por su ausencia.

En lo que va de año, solo se ha registrado un primer incumplimiento de pagos en el mercado onshore chino (mercado en China continental) de bonos corporativos, valorado en 4 billones de dólares, de acuerdo con datos de S&P Ratings. Esto se compara con 16 incumplimientos en 2024 y varios impagos a estas alturas cada año desde 2013.

Más que una señal definitiva de dificultades corporativas en toda la economía, la ausencia de incumplimiento de pagos apunta a un marcado cambio de tono durante el reciente desarrollo de los mercados financieros chinos.

El avance del siglo XXI para estar más cerca de las normas internacionales, del que Estados Unidos fue tanto motor como modelo, al parecer perdió impulso en muchos ámbitos.

En vez de eso, en medio de un panorama económico más sombrío y una disputa geopolítica con Washington por cuestiones comerciales, la atención nacional se desplazó hacia la estabilidad.

“Había una tendencia a la normalización hacia las tasas globales de incumplimientos de pagos, pero esa tendencia comenzó a revertirse, sobre todo durante y después del covid-19, a medida que la preocupación por el riesgo sistémico se convirtió en un temor mayor para el gobierno”, dijo Charles Chang, director de S&P para China.

El gobierno “dio un paso atrás” respecto a un “mercado con funcionamiento normal”, añadió.

El mercado de bonos de China se remonta a varias décadas, pero apenas registró su primer incumplimiento de pagos corporativo total en 2014, mientras el país impulsaba las reformas de su sistema financiero, incluyendo los esfuerzos para adaptar los estándares internacionales en sus incipientes mercados de capitales.

En marzo de ese año, el gobierno citó el impago de Shanghai Chaori Solar como ejemplo del saludable desarrollo del mercado. Un informe de 2021 de la Asociación Internacional de Mercados de Capitales señaló que los incumplimiento de pagos corporativos eran “relativamente inéditos” antes de 2015, en un contexto de presunciones de apoyo estatal. Citó problemas como la transparencia y la liquidez, pero también señaló el aumento de las tasas de impago y una postura menos intervencionista.

El mercado de bonos corporativos valía 29 billones de yuanes (4 billones de dólares) a principios de año, según estimaciones de S&P basadas en datos del proveedor Wind, y ha seguido expandiéndose.

Sin embargo, la participación extranjera es muy limitada. Goldman Sachs estima que el año pasado cayó a su nivel más bajo en más de una década, cerrando 2024 en tan solo 0.29 por ciento, en comparación con el 2.4 por ciento del mercado nacional de bonos en general.

La preocupación por la estabilidad financiera aumentó después de una prolongada crisis inmobiliaria a partir de 2021, que provocó una ola de incumplimientos de pagos tanto dentro del país como en los mercados de bonos offshore (con denominaciones distintas al yuan).

Esto provocó controles gubernamentales más estrictos. En un informe, S&P hizo referencia a una serie de directivas para prevenir impagos totales, centradas en las empresas de propiedad estatal, incluida una conferencia de prensa del Consejo de Estado en 2023 en la que se indicó que se había ordenado a las empresas estatales centrales “garantizar cero incumplimiento de pagos totales de bonos”.

En 2025, el único caso de nuevo impago de una empresa que no había estado previamente en dificultades fue el de Xinjie Investment Holding Group Co., una compañía inmobiliaria que incumplió el pago de un bono por 350 millones de yuanes el mes pasado.

Ying Wang, directora gerente de Fitch Ratings, indicó que el mercado de bonos de China, salvo las instituciones financieras, está compuesto por emisores estatales.

Añadió que los gobiernos central y provinciales hicieron hincapié en “minimizar los incumplimientos de pagos de bonos públicos entre las empresas de propiedad estatal para mitigar el riesgo sistémico, dando prioridad a menudo al reembolso de bonos sobre las obligaciones de deuda privada.

Otro analista, que pidió permanecer en el anonimato, dijo que, después de un importante nivel de “saneamiento de la deuda”, el mercado de bonos ahora está más dominado por las empresas de propiedad estatal y que “como consecuencia de eso”, la calidad crediticia mejoró..

Esta persona añadió que “el apoyo gubernamental implícito suele ser mayor cuando el panorama económico es más incierto” y que, “dado el contexto económico, es probable que sea extremadamente fuerte”.

Los datos de S&P solamente muestran unos cuantos incumplimientos de pagos de empresas estatales en los últimos años, junto con un número significativamente mayor de impagos del sector privado.

Muchos de los fracasos fueron impulsados por los desarrolladores inmobiliarios chinos, que se endeudaron tanto dentro como fuera del país durante el auge de la construcción que terminó a partir de 2021.

Los incumplimientos de pagos inmobiliarios alcanzaron un punto máximo de 9.9 por ciento en 2022 como porcentaje del mercado nacional, en comparación con el 27.8 por ciento en el extranjero en el mismo año, según S&P.

Las cifras de Wind muestran que la promotora inmobiliaria Guangzhou R&F y la concesionaria de automóviles China Grand Automotive Services incurrieron en impagos onshore (China continental) este año.

Sin embargo, la primera ya había incumplido fuera de China continental y con denominaciones distintas al yuan, mientras que la segunda extendió los vencimientos de su deuda a finales de año, lo que no se clasifica como incumplimiento de pago en China, pero sí a nivel internacional, según S&P.

El analista de crédito dijo que un nivel cercano a cero en impagos es común en muchos mercados crediticios emergentes. “En ese sentido, China no es un caso excepcional”.

Chang, de S&P, dijo que, si bien los impagos de bonos disminuyeron, la “dificultad se manifiesta en otros ámbitos”, incluidos los préstamos. “Lo que se observa es que los emisores evitan el incumplimiento de pago de sus bonos, pero acuden al banco para reestructurar y extender sus préstamos”, dijo, señalando reportajes de medios locales sobre el retraso en el pago de facturas comerciales.

“No existen datos sistemáticos que nos permitan recopilarlos en estadísticas confiables, así que nos limitamos a lo que podemos hacer con los datos que tenemos, que se encuentran en el mercado de bonos”, añadió. “Están ocurriendo muchas cosas fuera de ese mercado”.

“Creo que hay una mayor comprensión de que hay muchos matices detrás de las cifras”, añadió.

Con información de: Wang Xueqiao

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La fe ciega de los seguidores de Donald Trump

Jemima KellyCiudad de México. / 03.05.2025 00:00:01

Sus discípulos están descubriendo que no se trata tanto de una política en particular como de una fe ciega en el propio Trump.

Nunca me apego demasiado a un acuerdo ni a una táctica”, son palabras que se le atribuyen a un tal Donald J. Trump en 1987. “Para empezar, mantengo muchas cosas en el aire, porque la mayoría de los acuerdos fracasan, por muy prometedores que parezcan al principio”.

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Podrían pensar que es inútil tratar de encontrar respuestas a lo que pasa exactamente por la mente del presidente estadunidense consultando un libro que escribió un ghostwriter para él hace cerca de 38 años. Sin embargo, leer The Art of the Deal (El arte de la negociación) –como parece que últimamente están haciendo muchos, amigos y enemigos– es lo más cerca que se puede llegar a comprender la mentalidad de Trump. “Mi estilo para negociar es bastante simple y directo”, explica en otro momento. “Fijo la mira muy alto, y luego sigo presionando y presionando hasta conseguir lo que busco”.

Pero si bien el libro podría ofrecer una perspectiva a través de la cual podemos comprender mejor la psicología de Trump, su característico estilo transaccional, de ganadores y perdedores –o cómo su administración cayó a un grado tal de caos en menos de 100 días– no ofrece precisamente ningún tipo de modelo para el liderazgo estadunidense. Piensen menos en La Diplomacia (Diplomacy) de Henry Kissinger y más en If I Did It (Si yo lo hubiera hecho) de O.J. Simpson (aunque sin la historia sobre cometer “hipotéticamente” un asesinato).

Y, sin embargo, para los más fervientes discípulos de Trump, el libro se ha convertido en una especie de biblia, cuyas benditas escrituras pueden usarse para racionalizar, justificar y glorificar cada giro descontrolado que hace el presidente. “Muchos de ustedes en los medios claramente no entendieron “El arte de la negociación”, dijo recientemente a los periodistas Karoline Leavitt, la secretaria de prensa de la Casa Blanca de 27 años, cuando Trump anunció una pausa en los aranceles en medio de un colapso del mercado. “Claramente no lograron ver lo que el presidente Trump  está haciendo aquí”. (Tenía razón en eso).

él dice

“Fijo la mira muy alto, y luego sigo presionando

Y presionando hasta conseguir lo que busco”. 

En la mentalidad de Trump, los medios –que pueden ser tan descabellados o poco realistas como él quiera– se justifican por los fines, que siempre son los mismos: ganar. No hay que tomarse los medios demasiado en serio. Debe ser bastante desconcertante, entonces, idear políticas, ideas y argumentos improvisados ​​y tener un ejército de lacayos y fanáticos dispuestos a defenderlos como parte de un gran plan. Pensemos en el secretario del Tesoro, Scott Bessent, haciendo todo lo posible por justificar el vaivén arancelario de Trump como la “estrategia desde el principio”. O en el vicepresidente J.D. Vance diciendo a los periodistas que “no podemos simplemente ignorar los deseos del presidente” cuando se le preguntó sobre las amenazas de anexión de Groenlandia, o intentando usar la Biblia como justificación de las políticas de Trump de “Estados Unidos Primero”.

Entonces, ¿cómo podemos describir el sistema de creencias que los fieles discípulos de Trump crearon y que ahora siguen, que considera El Arte de la Negociación como prueba de que Trump es el salvador de Estados Unidos? Me gusta la palabra que usa Martin Walker, investigador de la Warwick Business School: dealism (negociacionismo).

Lo bueno del “negociacionismo” es que nunca se equivoca; es absolutamente infalible, porque nunca está claro hasta dónde llegamos en el juego de ajedrez de cuatro dimensiones. Decir mentiras, cambiar de opinión o armar un enorme desastre es solo parte del proceso. “Si las cosas no salen como se prometieron, es porque forma parte de una estrategia oculta mayor que incluye mentir sobre la estrategia”, explica Walker. “Y si eso no sucede, no pasa nada, porque forma parte de una estrategia aún mayor”. Ya me entienden.

Otra cosa que hay que entender sobre el “negociacionismo” es que no se trata tanto de una política en particular, sino de tener una fe ciega en el infalible maestro negociador, Trump. Esto se trata de una especie de culto al liderazgo que se describió muy bien en marzo de 2016 en CNN.

“Hay un líder que surge y dice: no confíen en ustedes mismos, no confíen en la sociedad, confíen en mí”, dijo el hombre. “En los próximos años, mucha gente de la derecha…tendrá que explicar y justificar cómo cayó en la trampa de apoyar a Donald Trump, porque esto no va a terminar bien”. 

El entrevistado era Marco Rubio, ahora secretario de Estado, quien hoy en día es más probable que se le encuentre ignorando las caídas del mercado provocadas por Trump o sugiriendo que debería recibir un Premio Nobel de la Paz.

La ironía de todo esto es que, si hubieran examinado su Biblia con más atención, los seguidores del “negociacionismo” podrían haberse dado cuenta de que se lo toman todo mucho más en serio de lo que deberían. “La verdadera emoción es jugar el juego”, dice Trump en una sección titulada “Diviértete”. “No paso mucho tiempo preocupándome por lo que debería haber hecho de otra manera o por lo que sucederá después”, continúa. “Si me preguntas exactamente lo que todos los acuerdos suman al final, no estoy seguro de tener una muy buena respuesta”. Por suerte para él, los seguidores del “negociacionismo” siempre tendrán una lista.

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GSC

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Devoluciones, un millonario desafío que pega a minoristas de ventas ‘online’

LexNueva York / 27.12.2024 03:58:44

El gasto récord en comercio electrónico en Estados Unidos durante el Black Friday proporcionó un raro punto positivo para los minoristas. Hay más por venir. Se espera que los consumidores gasten 240 mil 800 millones de dólares en compras por internet esta temporada navideña, un aumento de 8.4 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con Adobe Analytics.

Pero hay una desventaja en la facilidad con la que los estadunidenses pueden llenar sus carritos digitales en estos días: la avalancha de devoluciones de mercancías. Se ha convertido en un problema multimillonario para la industria de ventas minoristas. Los inversionistas deberían tomar nota.

Las compras en línea desde hace mucho tiempo tienen tasas de devolución más altas que las ventas en tiendas físicas. Cuando no se puede probar o ver un producto en persona antes de adquirirlo, es más probable que cambie de opinión respecto a su compra.

Los estadunidenses devolvieron 17.3 por ciento de sus compras en línea el año pasado en comparación con solo 10 por ciento de las adquisiciones realizadas en tiendas físicas, de acuerdo con la National Retail Federation (Federación Nacional de Minoristas). Las devoluciones representaron 743 mil millones de dólares —o 14.5 por ciento— de los 5.13 billones de dólares de ventas minoristas registradas en 2023. Esto representa un aumento respecto al 8.8 por ciento de las ventas minoristas totales de 2012.

Para los minoristas que ven cómo se erosionan sus márgenes de ganancias por la continua carrera armamentista en el envío gratuito, tener que pagar la factura de procesar la montaña de productos no deseados, usados o dañados solo aumenta su dolor. Es posible que un artículo devuelto ya no se pueda vender cuando un cliente lo regresa. Esto significa que dicho producto termina en la canasta de los descuentos, lo que perjudica las utilidades de las compañías. Todo esto hace que las devoluciones sean impredecibles y difíciles de contabilizar en los balances de las empresas.

Esto es especialmente cierto en el caso de la ropa, donde los compradores suelen pedir un artículo en diferentes tallas y colores y devolver los que no les gustan. Incluso hay una palabra para esto: bracketing. Para algunos minoristas de ropa en línea, las devoluciones ahora promedian 40 por ciento de las ventas.

Para ayudar a reducir los costos de devolución, que a veces pueden ser más elevados que el producto en sí mismo, algunos minoristas restablecieron las tarifas o redujeron sus ventanas de devolución. Otras compañías, como Target o Chewy, le dicen a los clientes que conserven o donen los artículos que desean devolver. Por su lado, Amazon agregó una etiqueta de “artículo devuelto con frecuencia” a algunos de sus listados. Los minoristas también invierten en tecnología y contratan a terceros como B-Stock para ayudar a acelerar las reventas.

Necesitan toda la ayuda que puedan obtener. La economía del comercio minorista en línea en Estados Unidos —donde los clientes esperan envíos gratuitos y devoluciones fáciles— es difícil. El crecimiento de las compras por internet llegó para quedarse. Los minoristas que puedan mantener baja su tasa de devoluciones tendrán una enorme ventaja.

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PwC adoptará políticas más estrictas para trabajo híbrido

Simon FoyLondres / 06.09.2024 03:56:49

A partir de enero, la consultora monitoreará la asistencia a oficinas de sus 26 mil empleados en Reino Unido; deberán ir al menos tres días a la semana

PwC informó a sus 26 mil empleados de Reino Unido que empezará a monitorear su asistencia a la oficina de la misma manera que lo hace con sus horas facturables, ya que la compañía de contabilidad que pertenece a las cuatro grandes empresas del sector adopta una política de trabajo híbrido más estricta.

En un memorando que se envió al personal, al que tuvo acceso Financial Times, la socia gerente de PwC, Laura Hinton, aseguró que la consultora va a comenzar a enviar al personal sus datos sobre la ubicación de trabajo cada mes, y agregó que los empleados ahora deben pasar “un mínimo de tres días a la semana” en la oficina o en las instalaciones de los clientes.

Los datos de ubicación también se enviarán a los asesores de carrera de los empleados en PwC, informó una persona familiarizada con los detalles. La nueva política entrará en vigor a partir de enero.

“Vamos a empezar a compartir contigo tus datos individuales sobre la ubicación de trabajo mensualmente a partir de enero, como lo hacemos con otros datos, como las horas facturables”, escribió Hinton en el memorando. “Esto ayudará a garantizar que la nueva política se aplique de manera justa y consistente en toda nuestra empresa”.

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Añadió: “Todos nos beneficiamos del impacto positivo de un enfoque híbrido, pero la directriz anterior de al menos dos o tres días a la semana estaba abierta a la interpretación”.

La decisión es uno de los primeros cambios de política en toda la empresa desde que Marco Amitrano asumió como socio principal en julio.

Varios grandes empleadores en Reino Unido presionan para aumentar la asistencia a la oficina después de cambiar al trabajo híbrido durante la pandemia de covid-19, una campaña para evitar la propagación del virus en las áreas de trabajo. Su rival EY comenzó este año a monitorear la asistencia a la oficina de sus empleados británicos utilizando datos de tarjetas magnéticas.

Las cuatro grandes firmas de contabilidad y consultoría (Deloitte, EY, KPMG y PwC) también se enfrentan a una desaceleración del mercado en medio de un entorno económico más difícil. En julio, PwC advirtió al personal que esperara bonos más bajos y menores aumentos de sueldo. La compañía también redujo un beneficio de la era de la pandemia que permitía al personal tomarse medio día los viernes durante el verano.

El predecesor de Amitrano, Kevin Ellis, habló abiertamente de la importancia de que el personal trabaje desde la oficina o las instalaciones de los clientes. La empresa consultora indicó que la nueva política está diseñada para “formalizar nuestra estrategia de trabajar juntos en persona”.

En el memorando, Laura Hinton escribió: “Nuestro negocio prospera gracias a relaciones sólidas, y esas casi siempre se construyen y se mantienen más fácilmente cara a cara”.

“Al estar físicamente juntos, podemos ofrecer a nuestros clientes una experiencia diferenciada y crear el entorno positivo de aprendizaje y orientación que es clave para nuestro éxito”, agregó Hinton.

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Los productores de petróleo advierten que los aranceles de Trump a Canadá elevarán los precios de la gasolina en EU

Jamie Smyth, Myles McCormick y Ilya GridneffNueva York y Toronto / 27.11.2024 01:04:14

El plan de Donald Trump de aplicar aranceles punitivos a las importaciones canadienses hará subir los precios para los automovilistas estadunidenses, advirtieron los productores de petróleo, mientras las amenazas del presidente electo de EU afectaban los mercados mundiales.

La noche del lunes, Trump propuso un arancel del 25 por ciento a todas las importaciones de México y Canadá, acusando a los vecinos más cercanos de EU de no hacer frente a la migración ilegal y el tráfico de drogas.

La industria petrolera de Canadá -que suministra más de la mitad de las importaciones de crudo de EU- estaría entre las industrias más afectadas. Los productores advirtieron que los consumidores estadunidenses sentirían las repercusiones si las importaciones caen y los precios aumentan.

“Un arancel del 25 por ciento al petróleo y al gas natural probablemente tendría como resultado una menor producción en Canadá y mayores costos de la gasolina y la energía para los consumidores estadunidenses, al tiempo que amenazaría la seguridad energética de América del Norte”, dijo Lisa Baiton, directora de la Asociación Canadiense de Productores de Petróleo.

Los gravámenes podrían imponerse utilizando poderes ejecutivos que se antepondrían al T-MEC, el acuerdo de libre comercio que Trump firmó con Canadá y México durante su primer mandato como presidente.

Las cadenas de suministro y las economías de los tres países se han integrado profundamente en los 30 años desde que establecieron por primera vez un acuerdo comercial trilateral, vínculos que podrían tener una disrupción por los aranceles o una guerra comercial.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, llamó a Trump el lunes por la noche mientras Ottawa se apresuraba a responder al anuncio. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sugirió que el plan del presidente electo podría escalar a una guerra comercial de ojo por ojo.

La mañana del martes, el peso mexicano perdió un 2.3 por ciento frente al dólar estadunidense, algo que se sumó a una fuerte depreciación este año, mientras que el dólar canadiense cayó a un mínimo de cuatro años.

Trump también amenazó esta semana con imponer un arancel adicional del 10 por ciento a los productos chinos, una medida que la televisión estatal de Beijing, CCTV, calificó de “irresponsable”.

China ha tratado de presentarse como un guardián del comercio abierto, a pesar de las acusaciones de aplicar fuertes subsidios a sus fabricantes y mantener estrictas barreras al acceso de las compañías internacionales a partes de su mercado interno. “La globalización económica es una tendencia histórica irreversible”, dijo el vicepresidente Han Zheng.

El crudo Brent, la referencia del petróleo internacional, subió casi un 1 por ciento el martes por la mañana, mientras que las acciones de los productores de petróleo más grandes de Canadá -Cenovus, Suncor e Imperial Oil- cayeron hasta un 2 por ciento.

Danielle Smith, primera ministra de Alberta, donde se produce la mayor parte del petróleo canadiense, dijo que Trump tiene “preocupaciones válidas relacionadas con actividades ilegales en nuestra frontera compartida” e instó al gobierno federal a “trabajar con la administración entrante para resolver estos problemas de inmediato”.

A pesar de ser el mayor productor de petróleo del mundo, EU importa grandes cantidades de crudo que luego convierte en sus refinerías en gasolina y otros productos derivados del petróleo.

Las refinerías estadunidenses, especialmente en el norte del país, dependen de las importaciones de crudo canadiense, que es mucho más pesado que el tipo de petróleo que se produce en los yacimientos petroleros de Texas que alimenta la producción estadunidense. Los analistas dicen que los productores locales tendrían dificultades para cubrir la diferencia si se restringiera el petróleo canadiense.

“Si se aplican aranceles a las importaciones de petróleo, el primer y principal efecto directo será el aumento de los precios de venta en las gasolineras estadunidenses y márgenes de refinación más débiles en ese país, dado el mayor costo de la materia prima del crudo, gran parte de la cual todavía debe importarse y más de la mitad proviene de Canadá”, dijo Rory Johnston de Commodity Context, una consultora del sector de energía con sede en Toronto.

Las importaciones estadunidenses de petróleo crudo de Canadá alcanzaron un récord de 4.3 millones de barriles por día en julio luego de la expansión del oleoducto Trans Mountain de Canadá, que canaliza crudo desde los yacimientos petroleros de Alberta hasta la costa oeste de Canadá.

Desde que la expansión del oleoducto entró en funcionamiento en mayo, las refinerías de la costa oeste de EU se han convertido en grandes compradores de petróleo canadiense.

Los analistas dijeron que las refinerías de la costa oeste de Estados Unidos están adaptadas para procesar crudo pesado y ácido importado de Canadá, algo que dificulta un cambio rápido al petróleo de esquisto estadunidense, que es de menor densidad, el llamado petróleo dulce, en caso de que el suministro canadiense se interrumpiera debido a los aranceles.

Algunos participantes de la industria canadiense esperan que la disputa pueda arrojar luz sobre la continua dependencia de Estados Unidos de las importaciones de crudo canadiense.

“El lado positivo de todo esto es que el pueblo estadunidense y canadiense nunca ha sabido más sobre la importancia del petróleo canadiense para la economía estadunidense que hoy”, dijo Heather Exner-Pirot, directora de políticas del grupo de expertos de Ottawa Macdonald-Laurier Institute.

Información adicional de Aime Williams en Washington

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Inversionistas reclaman a H2O las pérdidas de hasta 700 mde

Cynthia O’Murchu y Robert SmithLondres / 21.12.2023 01:36:07

H2O Asset Management se enfrenta a una demanda en París que presentó un grupo de inversionistas perjudicados que reclaman que sufrieron pérdidas de más de 700 millones de euros debido a su capital en activos no líquidos.

El grupo de más de 6 mil inversionistas alega que H2O, así como su antiguo propietario mayoritario, Natixis Investment Managers, el auditor de sus fondos, KPMG, y el depositario de los fondos, Caceis, son responsables solidarios de las pérdidas en las que incurrieron los inversionistas. Se trata del primer gran litigio relacionado con el escándalo de los activos no líquidos.

H2O, alguna vez una estrella europea en el sector de inversiones que supervisó más de 30 mil millones de euros en su punto máximo, se sumergió en una crisis en 2019 después de que Financial Times revelara que tenía una exposición sustancial en valores no líquidos vinculados al controvertido financiero Lars Windhorst.

La Autorité des Marchés Financiers (AMF) de Francia impuso una multa récord de 75 millones de euros a H2O a principios de este año como castigo por incumplimientos “graves” de las normas relacionadas con las inversiones no líquidas, al tiempo que prohibió a su fundador, Bruno Crastes, gestionar fondos durante cinco años.

El Collectif Porteurs H2O anunció el litigio, que “se basa en meses de investigación exhaustiva” en los que reunieron pruebas “que demuestran la responsabilidad de las empresas del grupo H2O implicadas, pero también las deficiencias de control de los terceros de confianza”.

“Los gestores de fondos H2O invirtieron 2 mil 300 millones de euros en títulos de deuda privados no líquidos, a pesar de que este tipo de inversión no solo estaba prohibida, sino que además era contraria a la estrategia de gestión propuesta a los inversionistas”, indicó la asociación, estimando que la pérdida a sus 6 mil 77 socios ascendió a 717 millones de euros.

La decisión del Collectif de incluir a otros interesados en la demanda amenaza con ampliar las consecuencias del escándalo más allá del propio H2O.

Natixis, que forma parte de la cooperativa bancaria francesa BPCE, al inicio dio su apoyo a H2O, pero luego anunció en 2020 que se iba a deshacer de su participación mayoritaria en la empresa después de que los reguladores franceses intervinieron y obligaron a H2O a congelar varios de sus fondos. Natixis cree que las reclamaciones carecen de fundamento y las “impugnará enérgicamente”.

KPMG emitió auditorías limpias de los fondos de H2O antes de la exposición del caso; sin embargo, más tarde señaló serios problemas en torno a la exposición no líquida, advirtiendo en 2021 que las cuentas de varios de sus fondos se volvieron “imposibles de certificar” debido a incertidumbres de valoración e incumplimiento de las reglas.

Mientras, Caceis es una empresa de custodia y servicios de activos de propiedad conjunta de los bancos europeos Crédit Agricole y Santander y durante mucho tiempo fue el custodio de los fondos de H2O. La AMF dictaminó en enero que estas inversiones en bonos nunca fueron aptas para fondos abiertos a minoristas.

La demanda se produce cuando H2O siguió amortizando el valor de sus inversiones vinculadas a Windhorst, que se enfrenta a procedimientos de insolvencia contra algunas de sus empresas en varias jurisdicciones.

H2O valoró sus inversiones no líquidas vinculadas a Windhorst en mil 600 millones de euros cuando las separó en las llamadas “bolsas secundarias” hace tres años y atrapó los fondos de los inversionistas.

H2O anunció en enero que recibió un reembolso de 250 millones de euros de Tennor, la empresa de inversión de Windhorst; sin embargo, la información de los fondos mostró que una parte significativa de esta cantidad se reembolsó con nuevos bonos en lugar de efectivo. En septiembre, H2O redujo el valor de las inversiones restantes a poco más de 300 millones de euros.

La semana pasada, el Collectif obtuvo una victoria legal en el tribunal de París antes de sus presentaciones principales, cuando un juez dictaminó que H2O “no había proporcionado información completa y exhaustiva” de las comunicaciones entre Windhorst y los fundadores de H2O. El tribunal impuso multas de 600 mil euros por deficiencias anteriores en la divulgación y de 30 mil euros al día por cualquier otro retraso en la entrega de las comunicaciones.

En la sentencia se señala que un perito designado por el tribunal encontró varios ejemplos concretos de comunicaciones “incompletas”, como mensajes “cifrados” y una referencia a una carta “enviada a través de una dirección de Google no revelada”

Ninguna de las compañías involucradas quiso hacer comentarios al respecto.

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Apple cancela proyecto de vehículos eléctricos

Peter Campbell y Michael ActonCiudad de México / 02.03.2024 00:01:01

Hace aproximadamente una década, Tim Cook viajó a Munich para conocer BMW. El director general de Apple pasó varios días recorriendo sus fábricas y estudios de diseño, según dos personas con conocimiento del viaje.

Tim Cook dejó atónito a un alto directivo de BMW, al decir que el fabricante del iPhone podría, de hecho, dedicarse a replicar la capacidad de ingeniería y producción del fabricante del grupo automotriz.

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Se equivocaba. El martes, Apple anunció a su personal que abandonaría el esfuerzo de varios años para desarrollar un vehículo eléctrico que pudiera competir con Tesla, en lugar de eso dedicará sus fondos de investigación a la creación de Inteligencia Artificial (IA) Generativa.

La decisión de acabar con el proyecto automotriz —conocido internamente con el nombre en clave “Project Titan”— se considera como un voto en contra del estado de la industria de los vehículos eléctricos.

“El estado natural de una compañía automotriz está muerto”, escribió el jefe de Tesla, Elon Musk, en su plataforma de redes sociales X, en respuesta a la noticia.

El crecimiento de las ventas de vehículos eléctricos se desacelera en todo el mundo a medida que los consumidores del mercado masivo se sienten desalentados por sus precios más altos y los compromisos percibidos con las recargas.

Si bien las ventas siguen aumentando en todo el mundo, la participación de mercado de los vehículos de baterías aumentó 2.8 puntos porcentuales hasta llegar a 15.8 por ciento el año pasado, en comparación con un aumento de 4.7 puntos porcentuales durante 2022, según datos de EV-Volumes. 

Incluso Apple, que se promueve a sí mismo como una marca de lujo que también fabrica productos imprescindibles para millones de personas en todo el mundo, posiblemente tuvo dificultades para entrar en este mercado. 

El coche de Apple habría costado unos 100 mil dólares, aunque no alcanzaría los amplios márgenes de utilidades que la compañía disfruta con las ventas de iPhones. 

Apple estaba “demasiado rezagado ante competidores bien financiados para representar un camino viable hacia la comercialización y la diferenciación del producto”, señalaron los analistas de Morgan Stanley, quienes hicieron modelos del esfuerzo automotriz de la compañía como algo que sumaba “0 dólares” al valor del grupo de tecnología.

Hay “más de 200 empresas en todo el mundo que trabajan en tecnología (eléctrica y de autoconducción), y más de 20 grupos automotrices ya venden más de 10 mil vehículos eléctricos al año, mientras que Apple todavía estaba en la fase de prueba”, agregaron.

La decisión de abandonar la fabricación de automóviles también se produce en un momento en que Apple se quedó rezagada en el lanzamiento de Inteligencia Artificial Generativa: software que puede producir texto, imágenes y programación en segundos. Rivales como OpenAI, Microsoft y Google se encuentran entre los que hicieron anuncios llamativos en las últimas semanas sobre esta tecnología. El lanzamiento este mes de Apple de su Vision Pro, un casco de “realidad mixta”, es otra apuesta al crecimiento futuro.

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Lo que se omitió en el debate sobre el techo de deuda

Rana ForooharLondres / 05.06.2023 23:18:53

La deuda es un problema de todo, en todas partes y al mismo tiempo. Tanto la pública como la privada han sido cruciales para la creación de crecimiento desde casi el principio de la civilización, pero cuando hay demasiada (sobre todo cuando es privada) frena la economía. La carga del servicio de la deuda deprime los ingresos reales y también crea una mayor desigualdad, ya que los propietarios del capital se benefician de forma desproporcionada, ya que la deuda suele alimentar los precios más altos de los activos, al menos hasta que estallan las burbujas.

Últimamente hemos oído hablar mucho de este tema gracias a las disputas en Washington sobre el techo de deuda. La preocupación de los republicanos por los niveles de déficit del gobierno de Estados Unidos quedó desmentida por el hecho de que gran parte de sus negociaciones las enfocaron en cuestiones altamente políticas, como retirar financiamiento al Servicio de Impuestos Internos.

En cualquier caso, las áreas del presupuesto federal que estaban en juego solo representaban 15 por ciento del gasto total. El resultado es que, en lugar de que la deuda federal aumente hasta 119 por ciento del producto interno bruto (PIB) en una década, lo hará hasta 115 por ciento.

Hasta aquí, poco. Lo que se omitió en el calor y el ruido del debate es que la deuda creada por el sector público se convirtió en crecimiento en el sector de los hogares. Así lo señala el ex banquero Richard Vague, actual Secretario de Banca y Valores de la Mancomunidad de Pensilvania, en su próximo libro The Paradox of Debt (La paradoja de la deuda).

Vague señala que en 2020, durante la pandemia, el déficit federal de EU alcanzó 3 billones de dólares, ya que el gobierno actuó para ayudar a rescatar la economía estadunidense y, en cierta medida, la mundial. Al mismo tiempo, la riqueza del país en su conjunto aumentó en alrededor de 11 billones de dólares, gracias en gran medida a que el patrimonio neto de los hogares estadunidenses aumentó en 14.5 billones de dólares ese mismo año.

De hecho, si nos fijamos en los tres años completos de la pandemia, de 2019 a 2022, el patrimonio neto del gobierno bajó 1.7 billones de dólares (bajó 6 billones de dólares a escala federal), mientras que el patrimonio neto de los hogares subió 30.9 billones de dólares. Esto es cierto incluso cuando se toma en cuenta la caída del mercado de valores del año pasado.

¿Por qué? Porque la deuda del gobierno se convirtió en ingresos de los hogares, así como en un aumento de la riqueza de los activos procedentes de las acciones y el valor de la vivienda, que se elevaron junto con la deuda pública y privada desde la década de 1980. “La deuda es, sencillamente, necesaria para crear crecimiento del PIB”, dijo Vague, quien explica por qué los ratios deuda total/PIB en EU y en las siete mayores economías del mundo, con excepción de dos, se incrementaron a la par desde los años 50.

Se refiere a esto como un “modelo de deuda y gasto de gobierno” en el que los beneficios del gasto público fluyen a las empresas no financieras, así como a los hogares. Esto ocurre en diversos grados, en EU, por ejemplo, los beneficios van sobre todo a los hogares, mientras que en Japón van a las empresas no financieras. Las excepciones notables para este modelo son Alemania, que depende de los superávits comerciales para impulsar el crecimiento, y China, donde la deuda del sector no financiero refuerza los ingresos de los hogares.

La conclusión es que la deuda genera crecimiento. Entonces, ¿por qué preocuparse por ella, ya sea pública o privada? Porque también conlleva problemas.

El número uno es que el aumento de la deuda hace que suba la desigualdad. Esto se debe a que el incremento del valor de los activos es captado principalmente por los ricos. En Estados Unidos, esto ha sido cierto desde finales de la década de 1980, cuando la financiarización despegó. Aunque los ingresos se eleven, es posible que se produzca una crisis del costo de la vida (como es evidente en este momento en EU y en muchas otras partes del mundo) cuando el precio de la vivienda, la atención de salud o la educación supera al de los salarios.

El segundo problema es que el aumento de la deuda privada se convierte en un lastre para las economías, ya que el servicio de la deuda de los hogares se convierte en una carga cada vez mayor para los menos ricos.

El ciclo de crecimiento impulsado por la deuda está entre nosotros desde hace siglos. Los gobiernos recurren a la deuda para financiar guerras y, en el periodo posterior, suele producirse un resurgimiento del sector privado que conduce a un aumento de los préstamos financieros. A la larga, se otorgan demasiados préstamos, lo que conduce a excesos de deuda. Estos, a su vez, requieren rescates del gobierno.

Es un proceso que no solo es agotador, sino que conduce a la fragilidad económica y política, desde colapsos del mercado de valores y crisis inmobiliarias hasta debacles del techo de deuda y revueltas populares contra los ricos.

Aún no sabemos cómo superar el ciclo de crecimiento impulsado por la deuda, pero Vague ofrece ideas sobre cómo frenar los excesos de deuda más peligrosos y dar prioridad a las distintas partes interesadas cuando se produzcan los inevitables incumplimientos de pagos. La lección clave es que, en muchos casos, la velocidad de una escalada de la deuda importa tanto como el propio monto total de la deuda. Aconseja a los responsables de la formulación de políticas que vigilen esta métrica tanto en el sector público como en el privado.

La condonación de la deuda debe considerarse menos en términos morales que como una solución económica práctica. Vague considera que valen la pena las condonaciones en ámbitos como los préstamos a estudiantes y la deuda de salud, ya que fomentan el gasto. Reducir los grandes déficits comerciales es otra forma de abordar los problemas de la deuda, algo que reforzará los argumentos de quienes en Estados Unidos quieren equilibrar mejor el consumo y la producción. Tanto la Casa Blanca de Trumpcomo la de Biden han dado prioridad a este objetivo.

Por supuesto, el déficit de un país es el superávit de otro. Al igual que los préstamos del sector público y privado están entrelazados, también lo está la deuda de EU y del mundo.

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La economía de Reino Unido y sus dos problemas regionales

Martin WolfLondres / 06.03.2023 02:13:00

¿Nivelar “hacia arriba” las desigualdades regionales en Reino Unido es una prioridad? El Presupuesto que presentará el 15 de marzo Jeremy Hunt, ministro de Hacienda, debe ayudar a responder a esta pregunta. Por desgracia, trabajos recientes sugieren que el desafío es aún más difícil de lo que se pensaba.

Resulta que Reino Unido tiene dos problemas regionales, no uno, y, como resultado, también un enorme conflicto nacional. El desafío de larga data es la relativa debilidad de las zonas situadas fuera de Londres y el sudeste; sin embargo, desde la crisis financiera de 2007 observamos uno nuevo, en concreto, la desaceleración de estas regiones antes dinámicas. La desigualdad regional no ha empeorado desde entonces, pero esto no se debe a una nivelación hacia arriba. El país sufre de algo peor que el aumento de la desigualdad regional: un estancamiento nacional, en el que incluso los antiguos motores del crecimiento chisporrotean.

El documento “Hacer frente a la desigualdad económica regional del Reino Unido: Restricciones vinculantes y vías de intervención política”, coescrito por Ed Balls, ex canciller de Hacienda en la sombra, con Anna Stansbury y Dan Turner, analiza el reto a más largo plazo. El informe “Pérdidas de capital: el papel de Londres en el rompecabezas de la productividad de Reino Unido”, del Centre for Cities, se enfoca en la desaceleración posterior a la crisis financiera de la región más próspera del país. Estos análisis llegan a una conclusión común: el país necesita una liberalización radical de los controles sobre el uso del suelo.

Como señala el primero de estos artículos, hay varios motivos para preocuparse por las desigualdades regionales que se desataron por la desindustrialización de las últimas cuatro décadas. Una de ellas es que estas desigualdades están vinculadas a niveles de vida, esperanza de vida y nivel de estudios divergentes. Otra es que están conectadas con una “geografía del descontento”, que se puso de manifiesto en el voto a favor del brexit. Por último, los bajos niveles de productividad en amplias zonas del país se traducen en una baja productividad relativa de Reino Unido en su conjunto.

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Entonces, ¿qué se puede hacer? Este informe concluye que los bajos porcentajes de graduados universitarios en las regiones rezagadas ya no son un obstáculo. Tampoco lo es la falta generalizada de financiamiento. Las restricciones más plausibles son la debilidad de las infraestructuras de transporte, la falta de apoyo a las agrupaciones de innovación fuera del sudeste y las restricciones a la emigración a Londres y el sureste, debido al elevado costo de la vivienda.

Entonces, hay cosas que hacer. En particular, tiene sentido invertir más en la educación universitaria de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, dedicar más recursos a las infraestructuras, sobre todo de transporte, y aumentar el gasto del gobierno en posibles agrupaciones de investigación y desarrollo de alta calidad situadas fuera del sureste.

Uno de los puntos que señala este informe es que la migración suele ir en la “dirección equivocada”, de las regiones más productivas a las menos productivas. Esto coincide también con las conclusiones del informe sobre Londres, pero el resultado más sorprendente de este último es que el crecimiento de la productividad en Londres ha llegado a ser igual que el del resto del país desde la crisis financiera: pésimo. El crecimiento de la productividad por trabajador en Londres se desplomó de 3.1 por ciento anual entre 1998 y 2007 a solo 0.2 por ciento a partir de entonces.

Una causa inmediata es que los “sectores superestrella”, como las finanzas, los servicios profesionales y la información y las comunicaciones, dejaron de crecer tan rápido como en las economías del extranjero con las que compiten. Además, eso ya estaba claro antes del brexit (aunque esa locura no puede haber ayudado). Una segunda explicación es que el costo de la propiedad comercial desplazó a sectores más productivos. Por último, una “crisis de asequibilidad” de la vivienda desalienta la inmigración, tanto del interior como del exterior. Esto pudo debilitar las ventajas de aglomeración que generaba Londres en el pasado.

El país está en un dilema. Su profunda desigualdad regional es el legado de un largo periodo de rápido crecimiento de la productividad en Londres y el sureste, mientras el resto del país se desindustrializaba. Entonces, después de 2007, también se estanco la economía de Londres. Así que, la desigualdad regional, aunque todavía muy grande para los estándares europeos, dejó de empeorar. Pero esta “cura” es incluso peor que la enfermedad: empeoró el desempeño de la economía en su conjunto y, por lo tanto, entre otras cosas, le privó al Estado de los recursos que necesita para hacer frente a sus retos, incluida la desigualdad regional.

Liberar los controles de planeación ayudará a Londres a crecer más rápido. Un mejor acuerdo posterior al brexit para los sectores en los que Londres está especializada también lo hará, pero dar a la capital más control sobre sus recursos fiscales, como sugiere el informe del Centre for Cities, chocará con la necesidad apremiante de gastar más en las regiones más débiles. Ahora que todas las zonas de la economía británica van mal, las dificultades para abordar los problemas regionales son aún mayores que antes. Nivelar hacia abajo es la peor respuesta posible a los retos de nivelar hacia arriba.

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