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Viaje en tren sobrevivirá al coronavirus: Siemens

Joe MillerFráncfort / 16.06.2020 03:14:22

Siemens, uno de los fabricantes de trenes más grande del mundo, insiste en que los viajes colectivos al trabajo seguirán siendo “la columna vertebral de las ciudades” incluso cuando el grupo alemán se enfrenta a la disrupción del transporte público que provocó el coronavirus. 

La división de trenes del conglomerado, Siemens Mobility, sufrió una caída de más de 30 por ciento en los pedidos durante el primer trimestre, ya que una pandemia que también redujo drásticamente el número de personas que viaja en transporte público presionó los presupuestos gubernamentales.

A medida que los países de Occidente siguieron el ejemplo de los países asiáticos de aliviar los confinamientos, Siemens Mobility, que fabrica y da servicio a trenes y tranvías, introdujo una serie de medidas para reducir el riesgo de que el virus se propague entre las personas que viajan a sus trabajos. 

El grupo desplegó robots para limpiar los vagones, desinfecta los trenes con luz UVC y utiliza la impresión en 3D para crear piezas que permiten a los pasajeros abrir las puertas con sus codos. También trabaja en soluciones de filtración de aire, a la espera de las directrices de las autoridades de salud, y sus programas digitales se utilizan para ayudar a los clientes con la emisión de boletos sin contacto y monitorear los niveles de ocupación de cada tren. 

Sabrina Soussan, codirectora ejecutiva de Siemens Mobility, destacó que tiene confianza en que la demanda de pasajeros va a regresar a los niveles anteriores al coronavirus a más tardar para el segundo semestre de 2021, y que el mercado “continuará con un crecimiento a largo plazo en el rango de entre 2 y 4 por ciento”. 

El transporte colectivo al trabajo en los trenes “seguirá siendo la columna vertebral de las ciudades”, aseguró. El transporte de carga transfronterizo demostró ser resistente durante la pandemia de coronavirus, agregó Soussan. 

El transporte de carga por ferrocarril de China a Europa, por ejemplo, aumentó más de 40 por ciento en una base anualizada entre marzo y mayo, ya que la capacidad de transporte aéreo se redujo por la cancelación de vuelos de pasajeros, que a menudo también transportan carga. 

Sin embargo, el proyecto de tren de alta velocidad de Singapur se encuentra entre los que se retrasó todavía más por la pandemia, mientras que el grupo dijo que también espera una desaceleración en América Latina. 

Pero Siemens Mobility, que tiene prevista una reestructuración después de que Bruselas bloqueó la fusión con Alstom, su rival francés, el año pasado, dijo que los paquetes de estímulo en Europa y Estados Unidos impidieron que muchos clientes cancelaran los pedidos, y que las dificultades de la industria de las líneas aéreas terminará ayudando a los operadores ferroviarios. 

“El consumo de energía es menor en los trenes, y el distanciamiento social entre los asientos se puede llevar a cabo de manera más rentable que en los aviones”, comentó Michael Peter, codirector ejecutivo, al Financial Times. 

“Las matemáticas básicas de la industria ferroviaria todavía siguen intactas”, aseguró Peter, a pesar de que en los últimos meses se desplomó el tráfico de pasajeros. “Las megatendencias globales siguen en vigor. La gente necesita viajar al trabajo, envejece, necesita transporte público”. 

Los codirectores ejecutivos dijeron que esperan que el coronavirus acelere la digitalización de las redes de trenes, y describieron el retraso para una actualización como una “tragedia absoluta”. 

El operador ferroviario de Reino Unido, Thameslink, se encuentra entre los que utilizan los programas de Siemens para permitir que los pasajeros determinen si el tren que desean tomar se encuentra por encima de una capacidad de 15 por ciento, el nivel al que se dificulta el distanciamiento social. 

Los organismos de la industria hacen un llamado a una mayor integración entre los operadores y los países europeos a raíz del Covid-19 para permitir la planeación de viajes transfronterizos a partir de un portal central. 

“Sería beneficioso para todo el mundo si (una aplicación paneuropea) fuera uno de los resultados”, dijo Peter. “Pero no puedo predecir que eso va a suceder. Es algo muy político”.

Usarán app para detectar covid-19

Alemania se sumará a otros países europeos al lanzar una aplicación para teléfonos móviles que busca romper la cadena de infección por coronavirus rastreando los encuentros entre personas y emitiendo una advertencia en caso de que uno de ellos dé positivo. Utilizarán la tecnología Bluetooth para medir el riesgo de exposición, tras llegar a la conclusión de que rastrear los movimientos de personas mediante datos de localización sería intrusivo. Los miembros de la Unión Europea buscan una estrategia común para el uso de roaming que ayude a reactivar los viajes y el turismo.

ByFinancial Times

PwC adoptará políticas más estrictas para trabajo híbrido

Simon FoyLondres / 06.09.2024 03:56:49

A partir de enero, la consultora monitoreará la asistencia a oficinas de sus 26 mil empleados en Reino Unido; deberán ir al menos tres días a la semana

PwC informó a sus 26 mil empleados de Reino Unido que empezará a monitorear su asistencia a la oficina de la misma manera que lo hace con sus horas facturables, ya que la compañía de contabilidad que pertenece a las cuatro grandes empresas del sector adopta una política de trabajo híbrido más estricta.

En un memorando que se envió al personal, al que tuvo acceso Financial Times, la socia gerente de PwC, Laura Hinton, aseguró que la consultora va a comenzar a enviar al personal sus datos sobre la ubicación de trabajo cada mes, y agregó que los empleados ahora deben pasar “un mínimo de tres días a la semana” en la oficina o en las instalaciones de los clientes.

Los datos de ubicación también se enviarán a los asesores de carrera de los empleados en PwC, informó una persona familiarizada con los detalles. La nueva política entrará en vigor a partir de enero.

“Vamos a empezar a compartir contigo tus datos individuales sobre la ubicación de trabajo mensualmente a partir de enero, como lo hacemos con otros datos, como las horas facturables”, escribió Hinton en el memorando. “Esto ayudará a garantizar que la nueva política se aplique de manera justa y consistente en toda nuestra empresa”.

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Añadió: “Todos nos beneficiamos del impacto positivo de un enfoque híbrido, pero la directriz anterior de al menos dos o tres días a la semana estaba abierta a la interpretación”.

La decisión es uno de los primeros cambios de política en toda la empresa desde que Marco Amitrano asumió como socio principal en julio.

Varios grandes empleadores en Reino Unido presionan para aumentar la asistencia a la oficina después de cambiar al trabajo híbrido durante la pandemia de covid-19, una campaña para evitar la propagación del virus en las áreas de trabajo. Su rival EY comenzó este año a monitorear la asistencia a la oficina de sus empleados británicos utilizando datos de tarjetas magnéticas.

Las cuatro grandes firmas de contabilidad y consultoría (Deloitte, EY, KPMG y PwC) también se enfrentan a una desaceleración del mercado en medio de un entorno económico más difícil. En julio, PwC advirtió al personal que esperara bonos más bajos y menores aumentos de sueldo. La compañía también redujo un beneficio de la era de la pandemia que permitía al personal tomarse medio día los viernes durante el verano.

El predecesor de Amitrano, Kevin Ellis, habló abiertamente de la importancia de que el personal trabaje desde la oficina o las instalaciones de los clientes. La empresa consultora indicó que la nueva política está diseñada para “formalizar nuestra estrategia de trabajar juntos en persona”.

En el memorando, Laura Hinton escribió: “Nuestro negocio prospera gracias a relaciones sólidas, y esas casi siempre se construyen y se mantienen más fácilmente cara a cara”.

“Al estar físicamente juntos, podemos ofrecer a nuestros clientes una experiencia diferenciada y crear el entorno positivo de aprendizaje y orientación que es clave para nuestro éxito”, agregó Hinton.

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Surgen señales de alarma en nuestra época autoritaria

Martin WolfLondres / 22.07.2020 03:30:18

“Ningún poderoso actor político se había propuesto destruir el propio sistema político estadunidense, hasta que, es decir, Trump ganó la nominación republicana. Él era probablemente el primer candidato importante del partido que no solamente compitió para ser presidente sino para ser autócrata. Y ganó”.

Esto viene del libro de Masha Gessen que trata del fenómeno de Donald Trump, pero una conciencia similar se puede ver en el libro de Anne Applebaum. Estos dos brillantes escritores arrojan una luz sobre el fenómeno político más inquietante de nuestra época: el ascenso del autoritarismo de derecha en todo el mundo. Los dos libros se centran en el éxito de políticos hostiles a la democracia liberal en Europa y EU, un aspecto particularmente alarmante de este desarrollo.

Ambos libros son periodísticos de la mejor manera: cuentan historias.

En el caso de Applebaum, son historias de su participación con Polonia y Hungría, pero también España, Reino Unido y Estados Unidos. Ella es estadunidense, pero también polaca. Es una historiadora reconocida y experta en Europa central y del Este, casada con Radoslaw Sikorksi, un ex secretario de relaciones exteriores de Polonia. También fue periodista en Londres en la década de 1990. En la actualidad, ella escribe en The Atlantic.

Gessen también es estadunidense. Ellos (Gessen es transgénero y no binario, que no se reconoce ni como mujer ni como varón, y prefiere los pronombres “ellos/los)”, nacieron en Rusia, crecieron en EU, y después vivieron de nuevo en Rusia como periodista, antes de regresar a Estados Unidos. Esto permite una profunda comparación entre Trump y Vladimir Putin, sobre quien escribieron un libro muy conocido The Man Without a Face (El hombre sin rostro). Los paralelismos son evidentes: Trump admira a Putin. De hecho, le gustaría ser el Putin de Estados Unidos.

Twilight of Democracy (Crepúsculo de la Democracia) inicia con una fiesta el 31 de diciembre de 1999, en la casa de Applebaum en Polonia. La mayoría de los invitados eran polacos. “Ustedes podrían haber agrupado a la mayoría de nosotros, aproximadamente, en la categoría general de lo que los polacos llaman la derecha, los conservadores, los anticomunistas. Pero en ese momento de la historia, ustedes también podrían haber llamado a la mayoría de nosotros los liberales”.

“Casi dos décadas después, ahora cruzaría la calle para evitar a algunas de las personas que estaban en mi fiesta de Año Nuevo. Ellos, a su vez, no solo se negarían a entrar en mi casa, sino que se avergonzarían de admitir que alguna vez estuvieron allí. De hecho, cerca de la mitad de las personas que estaban en esa fiesta ya no hablarían con la otra mitad”, agrega.

Ese tipo de distanciamiento es “político, no personal”, explica. “Polonia es ahora una de las sociedades más polarizadas de Europa, y nos encontramos en lados opuestos de una profunda división, una que no solo atraviesa lo que solía ser la derecha polaca, también la vieja derecha húngara, la española, la francesa, la italiana y, con algunas diferencias, la derecha británica y la estadunidense también”.

Su tema no solo es esta división. Se trata del papel de los intelectuales en el apoyo a los aspirantes a déspotas. En esto, sigue a Julien Benda, autor de un clásico: La trahison des clercs (La traición de los intelectuales), de 1927. El blanco de Benda fueron los ideólogos de su tiempo, a quienes acusó, en palabras de Applebaum, “de traicionar la tarea central del intelectual, la búsqueda de la verdad, en favor de causas políticas particulares”.

Applebaum no argumenta que los autoritarios de la actualidad son los mismos que los de las décadas de 1920 y 1930. Afortunadamente, las versiones de hoy no tienen ni la ambición ni la brutalidad de los déspotas homicidas de esa época. Sin embargo, el nuevo autoritarismo también necesita “pensadores, intelectuales, periodistas, blogueros, escritores y artistas para socavar nuestros valores actuales y luego imaginar el nuevo sistema por venir”. Algunos de ellos, agrega, “solían ser mis amigos”.

El libro explica los regímenes de Viktor Orban, en Hungría, y el partido Ley y Justicia (PiS) de Jaroslaw Kaczynski, en Polonia. Ideológicamente, son xenófobos, homofóbicos, paranoicos, autoritarios y desdeñosos de la democracia liberal. Operacionalmente, subvierten las instituciones independientes, el poder judicial, la administración pública, los medios de comunicación y las instituciones académicas. El gran premio es tener un poder sin oposición. Orban ya logró esto, igual que Putin.

Masha Gessen describe cómo Trump trata de crear una autocracia: un régimen en el que el gobernante está por encima de la ley y la palabra del gobernante es ley. ¿Cómo la gente que conocía llegó a apoyar a estos nuevos autoritarios? Una respuesta es “resentimiento, venganza y envidia”. Reemplazar personas de talento y principios con mediocridades que harán cualquier cosa por el éxito nunca ha sido difícil. Encontrar personas codiciosas felices de unirse a una nueva élite empresarial corrupta es igual de simple. Ella describe perceptivamente a las personas que han hecho ese tipo de cosas.

Otra característica de esas personas es una mezcla de “desesperación cultural” con “nostalgia”. Esto impregna a Vox, el partido de extrema derecha de España, pero es aún más obvio en lo que ella llama la “nostalgia restauradora” de la campaña del brexit y de “Make America Great Again” (Hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo) de Trump. Para ellos, el pasado no es solo un país extranjero: era uno mejor. Queremos volver allí.

Trump comparte el cinismo de los otros nuevos autoritarios de derecha. Como afirma Applebaum, el país de EU de su actual presidente no ve una distinción importante entre democracia y dictadura, no siente lealtad hacia las otras democracias y no es “excepcional”.

“Este Estados Unidos no tiene espíritu democrático especial como el que describió Jefferson”, escribe Applebaum. “La unidad de EU se crea por la piel blanca, una cierta idea del cristianismo y un apego a la tierra que estará rodeada y será defendida por un muro”.

Esta es la antítesis del credo estadunidense tradicional, que era optimista y se basaba en una creencia en la apertura al mundo y al futuro. Sin embargo, también en EU las personas que Applebaum conocía bien pasaron del conservadurismo al menos relativamente idealista de Reagan a la nostalgia y el cinismo de Trump.

Twilight of Democracy trata sobre los que ayudaron a la derecha autoritaria en Polonia, Hungría, España, Reino Unido y EU y el libro de Gessen se centra en Trump. Surviving Autocracy plantea dos preguntas básicas. ¿Qué está tratando de hacer Trump? ¿Es probable que tenga éxito?

La respuesta a la primera, argumenta Gessen, es crear una autocracia: un régimen en el que el gobernante está por encima de la ley y la palabra del gobernante es ley. Trump no quiere un gobierno ordenado o una política racional. Él quiere espectáculo y adoración. Para él, como para Putin, “el poder es el principio y el fin del gobierno, la presidencia, la política, y las políticas públicas solo son el desempeño del poder”.

Trump no tiene metas más allá de permanecer en el poder. Incluso sus recortes de impuestos eran el objetivo del liderazgo del Congreso. Él solo quería una “victoria”. Su indiferencia ante los desafíos de la pandemia de coronavirus revela esta falta de interés en para qué sirve el poder. Trump solo quiere ser el rey del castillo. Su actitud hacia el trabajo de su predecesor es esclarecedora. Como un conquistador, quiere más borrarlo que reemplazarlo con algo mejor.

¿Hay probabilidades de que Trump tenga éxito? Sobre esto, Gessen se refiere a un análisis que realizó el sociólogo húngaro Balint Magyar. Este último utiliza el término “Estado mafioso” para estos regímenes, describiéndolo en palabras de Gessen como “un sistema específico similar a un clan, en el que un hombre distribuye dinero y poder a todos los demás miembros”. Magyar también, agrega Gessen, “desarrolló el concepto de transformación autocrática, que se desarrolla en tres etapas: intento autocrático, avance autocrático y consolidación autocrática”.

El libro sugiere que “estos términos parecen describir nuestra realidad mejor que cualquier palabra en el léxico político estadunidense estándar”. La insistencia de Trump de que está por encima de la ley, sus demandas de lealtad personal, no institucional, su confianza en los incompetentes miembros de su familia, su descarada actuación por interés propio, y su negativa a ser transparente sobre sus asuntos financieros son muy características del gángster.

Gessen agrega que “en el caso de Trump, la toma de control de las instituciones del Estado consiste en dos partes: usarlas para beneficio personal y perjudicar su servicio al público. Borrar las divisiones entre las ramas del gobierno tomó la forma de subyugar al Partido Republicano. Y llenar los tribunales es llenar los tribunales”.

Sin embargo, la Corte Suprema aún no es confiable, desde el punto de vista de Trump. Todavía enfrenta la posibilidad de una derrota electoral. Si bien el Departamento de Justicia ya debe parecer bastante seguro para él y las agencias de inteligencia en gran medida quedaron neutralizadas, las fuerzas armadas todavía no son servidores confiables del presidente.

Aunque las instituciones nunca son suficientes, dependen de las personas. La gente se puede reemplazar por personas más flexibles, arribistas e ignominiosas. Hasta ahora, Trump no se ha mostrado lo suficientemente decidido y capaz para subvertir por completo las instituciones de Estados Unidos. No obstante, logra avances en esa dirección, como lo demostró la farsa de juicio político. Su partido ahora es leal a él. Eso no era cierto con Nixon sobre el Watergate.

El daño que Trump le hizo a EU ya es enorme. Como señala Gessen, “tal era la naturaleza del trumpismo que los asociados más cercanos del presidente podrían estar en prisión y él no verse afectado por esto, en parte porque ya sabíamos que era una administración de defraudadores y estafadores y, en efecto, llegamos a aceptarlo”.

No podemos estar seguros de que la incompetencia mostrada por Trump o Boris Johnson en el manejo del covid-19 acabará con el nacionalismo de derecha. Orban ha sido mucho más competente. Incluso si Trump perdiera en noviembre, mostró el camino a los que vengan después. Y, como es el caso de Trump, las mentiras de Johnson han hecho un gran daño a su país: su brexit dejará a Reino Unido más pobre y más vulnerable de lo necesario.

Applebaum termina con la idea de que “los controles y contrapesos de las democracias constitucionales occidentales nunca garantizaron la estabilidad. Las democracias liberales siempre exigieron cosas de los ciudadanos: participación, discusión, lucha. Siempre requirieron cierta tolerancia para la cacofonía y el caos, así como cierta disposición para rechazar a las personas que crean cacofonía y caos”. Y, como señala, los nuevos medios han hecho mucho para difundir esa cacofonía y así socavar la democracia.

Estos libros no cubren muchos aspectos de la nueva realidad: ¿cómo encaja el autoritarismo que describen en el cambio global en esa dirección? ¿Cuál es el papel del cambio económico y cultural para impulsar el apoyo a los autoritarios de derecha? ¿Hasta qué punto es el nacionalismo una reacción contra la globalización?

Los autores no escribieron trabajos de erudición distante, sino un grito de alarma y un llamado a las armas. Advierten sobre la facilidad con que los políticos ambiciosos pueden subvertir la democracia liberal, con la ayuda de personas que debieron ser más sensatos. Ya se nos advirtió.

ByFinancial Times

Los productores de petróleo advierten que los aranceles de Trump a Canadá elevarán los precios de la gasolina en EU

Jamie Smyth, Myles McCormick y Ilya GridneffNueva York y Toronto / 27.11.2024 01:04:14

El plan de Donald Trump de aplicar aranceles punitivos a las importaciones canadienses hará subir los precios para los automovilistas estadunidenses, advirtieron los productores de petróleo, mientras las amenazas del presidente electo de EU afectaban los mercados mundiales.

La noche del lunes, Trump propuso un arancel del 25 por ciento a todas las importaciones de México y Canadá, acusando a los vecinos más cercanos de EU de no hacer frente a la migración ilegal y el tráfico de drogas.

La industria petrolera de Canadá -que suministra más de la mitad de las importaciones de crudo de EU- estaría entre las industrias más afectadas. Los productores advirtieron que los consumidores estadunidenses sentirían las repercusiones si las importaciones caen y los precios aumentan.

“Un arancel del 25 por ciento al petróleo y al gas natural probablemente tendría como resultado una menor producción en Canadá y mayores costos de la gasolina y la energía para los consumidores estadunidenses, al tiempo que amenazaría la seguridad energética de América del Norte”, dijo Lisa Baiton, directora de la Asociación Canadiense de Productores de Petróleo.

Los gravámenes podrían imponerse utilizando poderes ejecutivos que se antepondrían al T-MEC, el acuerdo de libre comercio que Trump firmó con Canadá y México durante su primer mandato como presidente.

Las cadenas de suministro y las economías de los tres países se han integrado profundamente en los 30 años desde que establecieron por primera vez un acuerdo comercial trilateral, vínculos que podrían tener una disrupción por los aranceles o una guerra comercial.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, llamó a Trump el lunes por la noche mientras Ottawa se apresuraba a responder al anuncio. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sugirió que el plan del presidente electo podría escalar a una guerra comercial de ojo por ojo.

La mañana del martes, el peso mexicano perdió un 2.3 por ciento frente al dólar estadunidense, algo que se sumó a una fuerte depreciación este año, mientras que el dólar canadiense cayó a un mínimo de cuatro años.

Trump también amenazó esta semana con imponer un arancel adicional del 10 por ciento a los productos chinos, una medida que la televisión estatal de Beijing, CCTV, calificó de “irresponsable”.

China ha tratado de presentarse como un guardián del comercio abierto, a pesar de las acusaciones de aplicar fuertes subsidios a sus fabricantes y mantener estrictas barreras al acceso de las compañías internacionales a partes de su mercado interno. “La globalización económica es una tendencia histórica irreversible”, dijo el vicepresidente Han Zheng.

El crudo Brent, la referencia del petróleo internacional, subió casi un 1 por ciento el martes por la mañana, mientras que las acciones de los productores de petróleo más grandes de Canadá -Cenovus, Suncor e Imperial Oil- cayeron hasta un 2 por ciento.

Danielle Smith, primera ministra de Alberta, donde se produce la mayor parte del petróleo canadiense, dijo que Trump tiene “preocupaciones válidas relacionadas con actividades ilegales en nuestra frontera compartida” e instó al gobierno federal a “trabajar con la administración entrante para resolver estos problemas de inmediato”.

A pesar de ser el mayor productor de petróleo del mundo, EU importa grandes cantidades de crudo que luego convierte en sus refinerías en gasolina y otros productos derivados del petróleo.

Las refinerías estadunidenses, especialmente en el norte del país, dependen de las importaciones de crudo canadiense, que es mucho más pesado que el tipo de petróleo que se produce en los yacimientos petroleros de Texas que alimenta la producción estadunidense. Los analistas dicen que los productores locales tendrían dificultades para cubrir la diferencia si se restringiera el petróleo canadiense.

“Si se aplican aranceles a las importaciones de petróleo, el primer y principal efecto directo será el aumento de los precios de venta en las gasolineras estadunidenses y márgenes de refinación más débiles en ese país, dado el mayor costo de la materia prima del crudo, gran parte de la cual todavía debe importarse y más de la mitad proviene de Canadá”, dijo Rory Johnston de Commodity Context, una consultora del sector de energía con sede en Toronto.

Las importaciones estadunidenses de petróleo crudo de Canadá alcanzaron un récord de 4.3 millones de barriles por día en julio luego de la expansión del oleoducto Trans Mountain de Canadá, que canaliza crudo desde los yacimientos petroleros de Alberta hasta la costa oeste de Canadá.

Desde que la expansión del oleoducto entró en funcionamiento en mayo, las refinerías de la costa oeste de EU se han convertido en grandes compradores de petróleo canadiense.

Los analistas dijeron que las refinerías de la costa oeste de Estados Unidos están adaptadas para procesar crudo pesado y ácido importado de Canadá, algo que dificulta un cambio rápido al petróleo de esquisto estadunidense, que es de menor densidad, el llamado petróleo dulce, en caso de que el suministro canadiense se interrumpiera debido a los aranceles.

Algunos participantes de la industria canadiense esperan que la disputa pueda arrojar luz sobre la continua dependencia de Estados Unidos de las importaciones de crudo canadiense.

“El lado positivo de todo esto es que el pueblo estadunidense y canadiense nunca ha sabido más sobre la importancia del petróleo canadiense para la economía estadunidense que hoy”, dijo Heather Exner-Pirot, directora de políticas del grupo de expertos de Ottawa Macdonald-Laurier Institute.

Información adicional de Aime Williams en Washington

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ByFinancial Times

Reviven discusión sobre sacar de bolsa a Softbank

Kana Inagaki, Leo Lewis y Arash MassoudiLondres y Japón / 14.09.2020 03:06:42

Los ejecutivos de SoftBank revivieron las discusiones acerca de volver privado al grupo de tecnología, ya que el conglomerado japonés busca redefinir su estrategia después de una serie de grandes ventas de activos, dijeron personas con conocimiento directo sobre el asunto. 

Las conversaciones se alimentan por las frustraciones ante el persistente descuento de la valoración de las acciones de SoftBank de 115 mil millones de dólares en comparación con la valoración de sus participaciones individuales.

La más reciente de esas ventas se anunciará esta semana, con SoftBank listo para vender Arm Holdings, de Reino Unido, por más de 40 mil mdd en efectivo y acciones a Nvidia, el fabricante estadunidense de chips. 

El acuerdo hará que SoftBank se convierta en el accionista más grande de Nvidia, informó el sábado Financial Times, con lo que aumenta su cartera de participaciones minoritarias que incluye algunas en el grupo chino de comercio electrónico Alibaba y la unidad de telecomunicaciones de SoftBank que cotiza en la bolsa de Japón. 

Las discusiones para volver privado el grupo se aceleraron por lo que la gente cercana a la alta dirección de la firma dice son una serie de cambios fundamentales en la estrategia de negocios a largo plazo de SoftBank desde que se puso en marcha el fondo Vision Fund de 100 mil mdd en 2016. 

Lo fundamental, dijeron dos personas cercanas a la situación, es que la firma se considera cada vez más como un inversionista y gestor de activos en lugar de un operador directo de negocios como lo ha sido en sus 39 años de historia. 

El intenso escrutinio de los accionistas de las recientes apuestas agresivas de SoftBank en las acciones de tecnología de EU, que hizo que al grupo japonés se le diera el mote de “Ballena del Nasdaq”, por sus operaciones de opciones de capitales de gran tamaño, reforzaron el atractivo de convertirse en una firma privada, dijeron las fuentes.

Una exclusión del mercado bursátil de SoftBank, algo con lo que el fundador Masayoshi Son coqueteó en ocasiones en el pasado, dará un duro golpe al mercado de valores de Tokio, donde la firma representa lo más cercano a los titanes de Silicon Valley que tiene Japón. SoftBank es la segunda acción con mayor ponderación en el Nikkei 225 Average, la referencia que tiene mucha presencia del sector de tecnología para inversionistas minoristas e institucionales japoneses. 

Las conversaciones ganaron impulso cuando SoftBank se acerca al final de un programa de compras de activos que inició en marzo cuyo objetivo era financiar 41 mil mdd de recompras de acciones y pagos de deuda.

El programa inició después de que las acciones de SoftBank cayeron a sus niveles más bajos desde 2016, algo que presionó a Son, pues tuvo que endeudarse contra su participación accionaria. La deuda por intereses se ubicó en 115 mil mdd antes de la venta de activos.

En ese momento, SoftBank exploró durante un periodo breve hacerse privada con el apoyo del fondo de cobertura activista Elliott Management y Mubadala, el fondo estatal de Abu Dhabi. 

Desde entonces, las acciones de SoftBank se recuperaron para alcanzar los niveles más altos en 20 años el mes pasado. Pero los ejecutivos siguen quejándose, atribuyendo el repunte en sus propias acciones a las ganancias en el precio de las acciones de Alibaba, en lugar de una reducción del descuento entre el valor de capital de SoftBank y el de sus participaciones.

Tras vender sus participaciones en Alibaba, T-Mobile US y su negocio de telecomunicaciones japonés, el valor de las acciones de SoftBank que operan en Tokio en un punto aumentó a un máximo de 20 años de 7 mil 77 yenes (67 dólares) el 4 de agosto, pero eso representó un descuento de 45 por ciento sobre el valor de sus activos. En el punto álgido de la caída del mercado a causa del coronavirus, el descuento se amplió a 73 por ciento.

Si bien quedó conforme con las venta de activos, la irritación de Son con el precio de las acciones de su grupo aumentó después de una caída de 7 por ciento provocada por las recientes revelaciones de las agresivas apuestas de SoftBank en derivados de acciones que ayudaron a impulsar el mercado de valores de EU a máximos históricos, de acuerdo con las personas con conocimiento de las discusiones.

Los rumores en el mercado de que SoftBank se convertirá en un grupo privado se intensificaron a raíz del rápido ritmo de las ventas de activos y las conversaciones para vender Arm a Nvidia. “Dada la escala de sus operaciones de recompra, creemos que la exclusión de la bolsa de valores a través de una compra por parte de la gerencia es una posibilidad”, escribió Satoru Kikuchi, analista de SMBC Nikko Securities, en un informe que se publicó la semana pasada.

Pero otros analistas e inversionistas dijeron que consideran bajas las posibilidades de una compra. Gran parte de la relación que tiene SoftBank con sus megabancos acreedores en Japón depende de su estatus como una de las empresas cotizadas más valiosas del país.

Las deliberaciones de Son de convertir en privado al grupo se producen en medio de lo que banqueros y abogados en Tokio describen como una ola de discusiones sobre adquisiciones de las firmas por parte de los equipos directivos entre empresas que cotizan en bolsa, pero que consideran que la carga de permanecer en el mercado de valores es demasiado alta. 

Con información de: Robert Smith

Digitalización

Softbank compró Arm en 2016 por 32 mil mdd, la mayor adquisición de su historia, en parte para ingresar a la tecnología del internet de las cosas, que conecta aparatos de uso diario al internet.

Supera a Intel

Nvidia recientemente superó a Intel como el fabricante de chips más valioso a escala mundial; con el acuerdo, consolidará aún más su posición en el centro de la industria de semiconductores

Mercado de chips

El objetivo es que Arm transforme la línea de productos de Nvidia, que hasta ahora se ha centrado en la gama alta del mercado de chips.

ByFinancial Times

Inversionistas reclaman a H2O las pérdidas de hasta 700 mde

Cynthia O’Murchu y Robert SmithLondres / 21.12.2023 01:36:07

H2O Asset Management se enfrenta a una demanda en París que presentó un grupo de inversionistas perjudicados que reclaman que sufrieron pérdidas de más de 700 millones de euros debido a su capital en activos no líquidos.

El grupo de más de 6 mil inversionistas alega que H2O, así como su antiguo propietario mayoritario, Natixis Investment Managers, el auditor de sus fondos, KPMG, y el depositario de los fondos, Caceis, son responsables solidarios de las pérdidas en las que incurrieron los inversionistas. Se trata del primer gran litigio relacionado con el escándalo de los activos no líquidos.

H2O, alguna vez una estrella europea en el sector de inversiones que supervisó más de 30 mil millones de euros en su punto máximo, se sumergió en una crisis en 2019 después de que Financial Times revelara que tenía una exposición sustancial en valores no líquidos vinculados al controvertido financiero Lars Windhorst.

La Autorité des Marchés Financiers (AMF) de Francia impuso una multa récord de 75 millones de euros a H2O a principios de este año como castigo por incumplimientos “graves” de las normas relacionadas con las inversiones no líquidas, al tiempo que prohibió a su fundador, Bruno Crastes, gestionar fondos durante cinco años.

El Collectif Porteurs H2O anunció el litigio, que “se basa en meses de investigación exhaustiva” en los que reunieron pruebas “que demuestran la responsabilidad de las empresas del grupo H2O implicadas, pero también las deficiencias de control de los terceros de confianza”.

“Los gestores de fondos H2O invirtieron 2 mil 300 millones de euros en títulos de deuda privados no líquidos, a pesar de que este tipo de inversión no solo estaba prohibida, sino que además era contraria a la estrategia de gestión propuesta a los inversionistas”, indicó la asociación, estimando que la pérdida a sus 6 mil 77 socios ascendió a 717 millones de euros.

La decisión del Collectif de incluir a otros interesados en la demanda amenaza con ampliar las consecuencias del escándalo más allá del propio H2O.

Natixis, que forma parte de la cooperativa bancaria francesa BPCE, al inicio dio su apoyo a H2O, pero luego anunció en 2020 que se iba a deshacer de su participación mayoritaria en la empresa después de que los reguladores franceses intervinieron y obligaron a H2O a congelar varios de sus fondos. Natixis cree que las reclamaciones carecen de fundamento y las “impugnará enérgicamente”.

KPMG emitió auditorías limpias de los fondos de H2O antes de la exposición del caso; sin embargo, más tarde señaló serios problemas en torno a la exposición no líquida, advirtiendo en 2021 que las cuentas de varios de sus fondos se volvieron “imposibles de certificar” debido a incertidumbres de valoración e incumplimiento de las reglas.

Mientras, Caceis es una empresa de custodia y servicios de activos de propiedad conjunta de los bancos europeos Crédit Agricole y Santander y durante mucho tiempo fue el custodio de los fondos de H2O. La AMF dictaminó en enero que estas inversiones en bonos nunca fueron aptas para fondos abiertos a minoristas.

La demanda se produce cuando H2O siguió amortizando el valor de sus inversiones vinculadas a Windhorst, que se enfrenta a procedimientos de insolvencia contra algunas de sus empresas en varias jurisdicciones.

H2O valoró sus inversiones no líquidas vinculadas a Windhorst en mil 600 millones de euros cuando las separó en las llamadas “bolsas secundarias” hace tres años y atrapó los fondos de los inversionistas.

H2O anunció en enero que recibió un reembolso de 250 millones de euros de Tennor, la empresa de inversión de Windhorst; sin embargo, la información de los fondos mostró que una parte significativa de esta cantidad se reembolsó con nuevos bonos en lugar de efectivo. En septiembre, H2O redujo el valor de las inversiones restantes a poco más de 300 millones de euros.

La semana pasada, el Collectif obtuvo una victoria legal en el tribunal de París antes de sus presentaciones principales, cuando un juez dictaminó que H2O “no había proporcionado información completa y exhaustiva” de las comunicaciones entre Windhorst y los fundadores de H2O. El tribunal impuso multas de 600 mil euros por deficiencias anteriores en la divulgación y de 30 mil euros al día por cualquier otro retraso en la entrega de las comunicaciones.

En la sentencia se señala que un perito designado por el tribunal encontró varios ejemplos concretos de comunicaciones “incompletas”, como mensajes “cifrados” y una referencia a una carta “enviada a través de una dirección de Google no revelada”

Ninguna de las compañías involucradas quiso hacer comentarios al respecto.

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Apple cancela proyecto de vehículos eléctricos

Peter Campbell y Michael ActonCiudad de México / 02.03.2024 00:01:01

Hace aproximadamente una década, Tim Cook viajó a Munich para conocer BMW. El director general de Apple pasó varios días recorriendo sus fábricas y estudios de diseño, según dos personas con conocimiento del viaje.

Tim Cook dejó atónito a un alto directivo de BMW, al decir que el fabricante del iPhone podría, de hecho, dedicarse a replicar la capacidad de ingeniería y producción del fabricante del grupo automotriz.

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Se equivocaba. El martes, Apple anunció a su personal que abandonaría el esfuerzo de varios años para desarrollar un vehículo eléctrico que pudiera competir con Tesla, en lugar de eso dedicará sus fondos de investigación a la creación de Inteligencia Artificial (IA) Generativa.

La decisión de acabar con el proyecto automotriz —conocido internamente con el nombre en clave “Project Titan”— se considera como un voto en contra del estado de la industria de los vehículos eléctricos.

“El estado natural de una compañía automotriz está muerto”, escribió el jefe de Tesla, Elon Musk, en su plataforma de redes sociales X, en respuesta a la noticia.

El crecimiento de las ventas de vehículos eléctricos se desacelera en todo el mundo a medida que los consumidores del mercado masivo se sienten desalentados por sus precios más altos y los compromisos percibidos con las recargas.

Si bien las ventas siguen aumentando en todo el mundo, la participación de mercado de los vehículos de baterías aumentó 2.8 puntos porcentuales hasta llegar a 15.8 por ciento el año pasado, en comparación con un aumento de 4.7 puntos porcentuales durante 2022, según datos de EV-Volumes. 

Incluso Apple, que se promueve a sí mismo como una marca de lujo que también fabrica productos imprescindibles para millones de personas en todo el mundo, posiblemente tuvo dificultades para entrar en este mercado. 

El coche de Apple habría costado unos 100 mil dólares, aunque no alcanzaría los amplios márgenes de utilidades que la compañía disfruta con las ventas de iPhones. 

Apple estaba “demasiado rezagado ante competidores bien financiados para representar un camino viable hacia la comercialización y la diferenciación del producto”, señalaron los analistas de Morgan Stanley, quienes hicieron modelos del esfuerzo automotriz de la compañía como algo que sumaba “0 dólares” al valor del grupo de tecnología.

Hay “más de 200 empresas en todo el mundo que trabajan en tecnología (eléctrica y de autoconducción), y más de 20 grupos automotrices ya venden más de 10 mil vehículos eléctricos al año, mientras que Apple todavía estaba en la fase de prueba”, agregaron.

La decisión de abandonar la fabricación de automóviles también se produce en un momento en que Apple se quedó rezagada en el lanzamiento de Inteligencia Artificial Generativa: software que puede producir texto, imágenes y programación en segundos. Rivales como OpenAI, Microsoft y Google se encuentran entre los que hicieron anuncios llamativos en las últimas semanas sobre esta tecnología. El lanzamiento este mes de Apple de su Vision Pro, un casco de “realidad mixta”, es otra apuesta al crecimiento futuro.

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DJR

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Lo que se omitió en el debate sobre el techo de deuda

Rana ForooharLondres / 05.06.2023 23:18:53

La deuda es un problema de todo, en todas partes y al mismo tiempo. Tanto la pública como la privada han sido cruciales para la creación de crecimiento desde casi el principio de la civilización, pero cuando hay demasiada (sobre todo cuando es privada) frena la economía. La carga del servicio de la deuda deprime los ingresos reales y también crea una mayor desigualdad, ya que los propietarios del capital se benefician de forma desproporcionada, ya que la deuda suele alimentar los precios más altos de los activos, al menos hasta que estallan las burbujas.

Últimamente hemos oído hablar mucho de este tema gracias a las disputas en Washington sobre el techo de deuda. La preocupación de los republicanos por los niveles de déficit del gobierno de Estados Unidos quedó desmentida por el hecho de que gran parte de sus negociaciones las enfocaron en cuestiones altamente políticas, como retirar financiamiento al Servicio de Impuestos Internos.

En cualquier caso, las áreas del presupuesto federal que estaban en juego solo representaban 15 por ciento del gasto total. El resultado es que, en lugar de que la deuda federal aumente hasta 119 por ciento del producto interno bruto (PIB) en una década, lo hará hasta 115 por ciento.

Hasta aquí, poco. Lo que se omitió en el calor y el ruido del debate es que la deuda creada por el sector público se convirtió en crecimiento en el sector de los hogares. Así lo señala el ex banquero Richard Vague, actual Secretario de Banca y Valores de la Mancomunidad de Pensilvania, en su próximo libro The Paradox of Debt (La paradoja de la deuda).

Vague señala que en 2020, durante la pandemia, el déficit federal de EU alcanzó 3 billones de dólares, ya que el gobierno actuó para ayudar a rescatar la economía estadunidense y, en cierta medida, la mundial. Al mismo tiempo, la riqueza del país en su conjunto aumentó en alrededor de 11 billones de dólares, gracias en gran medida a que el patrimonio neto de los hogares estadunidenses aumentó en 14.5 billones de dólares ese mismo año.

De hecho, si nos fijamos en los tres años completos de la pandemia, de 2019 a 2022, el patrimonio neto del gobierno bajó 1.7 billones de dólares (bajó 6 billones de dólares a escala federal), mientras que el patrimonio neto de los hogares subió 30.9 billones de dólares. Esto es cierto incluso cuando se toma en cuenta la caída del mercado de valores del año pasado.

¿Por qué? Porque la deuda del gobierno se convirtió en ingresos de los hogares, así como en un aumento de la riqueza de los activos procedentes de las acciones y el valor de la vivienda, que se elevaron junto con la deuda pública y privada desde la década de 1980. “La deuda es, sencillamente, necesaria para crear crecimiento del PIB”, dijo Vague, quien explica por qué los ratios deuda total/PIB en EU y en las siete mayores economías del mundo, con excepción de dos, se incrementaron a la par desde los años 50.

Se refiere a esto como un “modelo de deuda y gasto de gobierno” en el que los beneficios del gasto público fluyen a las empresas no financieras, así como a los hogares. Esto ocurre en diversos grados, en EU, por ejemplo, los beneficios van sobre todo a los hogares, mientras que en Japón van a las empresas no financieras. Las excepciones notables para este modelo son Alemania, que depende de los superávits comerciales para impulsar el crecimiento, y China, donde la deuda del sector no financiero refuerza los ingresos de los hogares.

La conclusión es que la deuda genera crecimiento. Entonces, ¿por qué preocuparse por ella, ya sea pública o privada? Porque también conlleva problemas.

El número uno es que el aumento de la deuda hace que suba la desigualdad. Esto se debe a que el incremento del valor de los activos es captado principalmente por los ricos. En Estados Unidos, esto ha sido cierto desde finales de la década de 1980, cuando la financiarización despegó. Aunque los ingresos se eleven, es posible que se produzca una crisis del costo de la vida (como es evidente en este momento en EU y en muchas otras partes del mundo) cuando el precio de la vivienda, la atención de salud o la educación supera al de los salarios.

El segundo problema es que el aumento de la deuda privada se convierte en un lastre para las economías, ya que el servicio de la deuda de los hogares se convierte en una carga cada vez mayor para los menos ricos.

El ciclo de crecimiento impulsado por la deuda está entre nosotros desde hace siglos. Los gobiernos recurren a la deuda para financiar guerras y, en el periodo posterior, suele producirse un resurgimiento del sector privado que conduce a un aumento de los préstamos financieros. A la larga, se otorgan demasiados préstamos, lo que conduce a excesos de deuda. Estos, a su vez, requieren rescates del gobierno.

Es un proceso que no solo es agotador, sino que conduce a la fragilidad económica y política, desde colapsos del mercado de valores y crisis inmobiliarias hasta debacles del techo de deuda y revueltas populares contra los ricos.

Aún no sabemos cómo superar el ciclo de crecimiento impulsado por la deuda, pero Vague ofrece ideas sobre cómo frenar los excesos de deuda más peligrosos y dar prioridad a las distintas partes interesadas cuando se produzcan los inevitables incumplimientos de pagos. La lección clave es que, en muchos casos, la velocidad de una escalada de la deuda importa tanto como el propio monto total de la deuda. Aconseja a los responsables de la formulación de políticas que vigilen esta métrica tanto en el sector público como en el privado.

La condonación de la deuda debe considerarse menos en términos morales que como una solución económica práctica. Vague considera que valen la pena las condonaciones en ámbitos como los préstamos a estudiantes y la deuda de salud, ya que fomentan el gasto. Reducir los grandes déficits comerciales es otra forma de abordar los problemas de la deuda, algo que reforzará los argumentos de quienes en Estados Unidos quieren equilibrar mejor el consumo y la producción. Tanto la Casa Blanca de Trumpcomo la de Biden han dado prioridad a este objetivo.

Por supuesto, el déficit de un país es el superávit de otro. Al igual que los préstamos del sector público y privado están entrelazados, también lo está la deuda de EU y del mundo.

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ByFinancial Times

La economía de Reino Unido y sus dos problemas regionales

Martin WolfLondres / 06.03.2023 02:13:00

¿Nivelar “hacia arriba” las desigualdades regionales en Reino Unido es una prioridad? El Presupuesto que presentará el 15 de marzo Jeremy Hunt, ministro de Hacienda, debe ayudar a responder a esta pregunta. Por desgracia, trabajos recientes sugieren que el desafío es aún más difícil de lo que se pensaba.

Resulta que Reino Unido tiene dos problemas regionales, no uno, y, como resultado, también un enorme conflicto nacional. El desafío de larga data es la relativa debilidad de las zonas situadas fuera de Londres y el sudeste; sin embargo, desde la crisis financiera de 2007 observamos uno nuevo, en concreto, la desaceleración de estas regiones antes dinámicas. La desigualdad regional no ha empeorado desde entonces, pero esto no se debe a una nivelación hacia arriba. El país sufre de algo peor que el aumento de la desigualdad regional: un estancamiento nacional, en el que incluso los antiguos motores del crecimiento chisporrotean.

El documento “Hacer frente a la desigualdad económica regional del Reino Unido: Restricciones vinculantes y vías de intervención política”, coescrito por Ed Balls, ex canciller de Hacienda en la sombra, con Anna Stansbury y Dan Turner, analiza el reto a más largo plazo. El informe “Pérdidas de capital: el papel de Londres en el rompecabezas de la productividad de Reino Unido”, del Centre for Cities, se enfoca en la desaceleración posterior a la crisis financiera de la región más próspera del país. Estos análisis llegan a una conclusión común: el país necesita una liberalización radical de los controles sobre el uso del suelo.

Como señala el primero de estos artículos, hay varios motivos para preocuparse por las desigualdades regionales que se desataron por la desindustrialización de las últimas cuatro décadas. Una de ellas es que estas desigualdades están vinculadas a niveles de vida, esperanza de vida y nivel de estudios divergentes. Otra es que están conectadas con una “geografía del descontento”, que se puso de manifiesto en el voto a favor del brexit. Por último, los bajos niveles de productividad en amplias zonas del país se traducen en una baja productividad relativa de Reino Unido en su conjunto.

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Entonces, ¿qué se puede hacer? Este informe concluye que los bajos porcentajes de graduados universitarios en las regiones rezagadas ya no son un obstáculo. Tampoco lo es la falta generalizada de financiamiento. Las restricciones más plausibles son la debilidad de las infraestructuras de transporte, la falta de apoyo a las agrupaciones de innovación fuera del sudeste y las restricciones a la emigración a Londres y el sureste, debido al elevado costo de la vivienda.

Entonces, hay cosas que hacer. En particular, tiene sentido invertir más en la educación universitaria de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, dedicar más recursos a las infraestructuras, sobre todo de transporte, y aumentar el gasto del gobierno en posibles agrupaciones de investigación y desarrollo de alta calidad situadas fuera del sureste.

Uno de los puntos que señala este informe es que la migración suele ir en la “dirección equivocada”, de las regiones más productivas a las menos productivas. Esto coincide también con las conclusiones del informe sobre Londres, pero el resultado más sorprendente de este último es que el crecimiento de la productividad en Londres ha llegado a ser igual que el del resto del país desde la crisis financiera: pésimo. El crecimiento de la productividad por trabajador en Londres se desplomó de 3.1 por ciento anual entre 1998 y 2007 a solo 0.2 por ciento a partir de entonces.

Una causa inmediata es que los “sectores superestrella”, como las finanzas, los servicios profesionales y la información y las comunicaciones, dejaron de crecer tan rápido como en las economías del extranjero con las que compiten. Además, eso ya estaba claro antes del brexit (aunque esa locura no puede haber ayudado). Una segunda explicación es que el costo de la propiedad comercial desplazó a sectores más productivos. Por último, una “crisis de asequibilidad” de la vivienda desalienta la inmigración, tanto del interior como del exterior. Esto pudo debilitar las ventajas de aglomeración que generaba Londres en el pasado.

El país está en un dilema. Su profunda desigualdad regional es el legado de un largo periodo de rápido crecimiento de la productividad en Londres y el sureste, mientras el resto del país se desindustrializaba. Entonces, después de 2007, también se estanco la economía de Londres. Así que, la desigualdad regional, aunque todavía muy grande para los estándares europeos, dejó de empeorar. Pero esta “cura” es incluso peor que la enfermedad: empeoró el desempeño de la economía en su conjunto y, por lo tanto, entre otras cosas, le privó al Estado de los recursos que necesita para hacer frente a sus retos, incluida la desigualdad regional.

Liberar los controles de planeación ayudará a Londres a crecer más rápido. Un mejor acuerdo posterior al brexit para los sectores en los que Londres está especializada también lo hará, pero dar a la capital más control sobre sus recursos fiscales, como sugiere el informe del Centre for Cities, chocará con la necesidad apremiante de gastar más en las regiones más débiles. Ahora que todas las zonas de la economía británica van mal, las dificultades para abordar los problemas regionales son aún mayores que antes. Nivelar hacia abajo es la peor respuesta posible a los retos de nivelar hacia arriba.

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China, Estados Unidos y por qué no todo el crecimiento es igual

Rana Foroohar / 01.05.2023 20:05:04

La semana pasada se cumplió el décimo aniversario del derrumbe de la fábrica Rana Plaza en Bangladesh, en el que murieron mil 100 trabajadores de la confección porque una planta mal construida se les vino encima. Resultó que producían artículos para importantes marcas globales.

Los directivos que tomaron la decisión de subcontratar a desconocidos al final de la cadena de producción no hacían más que lo que les indicaba el manual de finanzas básicas: sacar los gastos del balance y tratar la mano de obra como un costo, no como un activo. Sin tener en cuenta los riesgos ocultos a simple vista, incluso los que provocan muerte y desesperación.

Este tipo de pensamiento se encuentra en el centro del comercio global desde hace décadas. Dejemos que el capital, los bienes y la mano de obra se desplacen donde quieran, incluso si eso provoca sufrimiento humano y/o la degradación del planeta. Mientras suban los precios de las acciones y bajen los costos del consumidor, no hay problema.

Los campos de trabajo chinos en Sinkiang tal vez son el ápice de este tipo de pensamiento. ¿Cómo puede un país, o una compañía, competir con operaciones subsidiadas por el Estado, con escasas protecciones ambientales, a las que se acusa de obligar a la mano de obra esclava a excavar en busca de sílice, que luego se utiliza en paneles solares, productos electrónicos y otros tipos de bienes que se vierten al mundo a precios inferiores a los del mercado?

Respuesta: no se puede, a menos que se cambien las reglas económicas del juego. Los últimos 40 años de política económica neoliberal nos han dado más crecimiento mundial que nunca, sacando a muchos millones de personas de la pobreza, pero también nos han dado enormes cantidades de desigualdad dentro de los países y numerosas externalidades negativas. Éstas van desde el trabajo forzoso a la exacerbación del cambio climático, pasando por cadenas de suministro muy frágiles y concentradas que provocaron escasez e hiperinflación en materias primas clave, desde el gas natural a los minerales de tierras raras.

Después de los efectos colaterales de la invasión a Ucrania y la creciente rivalidad con China, la administración Biden, y en cierta medida la Unión Europea, trabaja para cambiar el paradigma de la eficiencia a la resiliencia. Sus métodos incluyen subsidiar la diversidad de producción en semiconductores, algo que el mercado no ha hecho (92 por ciento de todos los semiconductores de gama alta se fabrican en Taiwán).

La Ley de Reducción de la Inflación de EU (IRA, por su sigla en inglés) está diseñada para ir aún más lejos, abordando el problema de la concentración y la falta de iniciativa del sector privado en la transición hacia las energías limpias. El objetivo es contrarrestar a un país como China, que tiene tanto concentración en áreas cruciales como los minerales de tierras raras, junto con un gobierno al que no le importa utilizar eso en su propio beneficio.

Si Estados Unidos y Europa quieren múltiples fuentes de estos bienes comunes, deben subsidiarlos. El sistema de mercado no puede competir por su cuenta con paneles solares, vehículos eléctricos o chips baratos.

Los europeos se quejan de la IRA, en parte porque fue una sorpresa. Nadie, ni siquiera muchos de los que hemos abogado durante años por una mayor participación del gobierno estadunidense en el mercado, esperaba que Estados Unidos adoptara la estrategia industrial en nuestra vida, pero la propia Unión Europea se está dando cuenta de que este tipo de programas son la única forma de hacer frente a lo que los mercados privados no incentivan y de competir con Estados que nunca han cumplido las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El asesor de seguridad nacional de EU, Jake Sullivan, expuso parte de esta nueva narrativa en un discurso que pronunció la semana pasada en el que relacionó los planes internos de Estados Unidos con la política exterior. Dejó claro que el antiguo “consenso de Washington” había terminado, en parte porque no fue capaz de administrar los retos de un sistema financiero más vulnerable, unas cadenas de suministro frágiles y la pérdida de empleos de la clase trabajadora (con los consiguientes golpes a la democracia).

En el antiguo sistema, como él dijo, estaba arraigada la idea de que “el tipo de crecimiento no importaba. Todo crecimiento era buen crecimiento”. Así que, varias reformas se combinaron y se unieron para privilegiar algunos sectores de la economía, como el financiero, mientras otros ramos esenciales, como los semiconductores y las infraestructuras, se atrofiaron. Nuestra capacidad industrial –que es crucial para que cualquier país pueda seguir innovando– recibió un auténtico golpe”.

La gente de esta administración insiste en que no se trata de “Estados Unidos solo”, ni siquiera principalmente de contener a China (de hecho, la noción misma de que cualquier nación pueda contener a China es una ficción). Más bien, creen que se trata de trabajar con los aliados –que se están definiendo de forma más amplia para incluir partes del sur global– para crear un sistema que funcione bajo el supuesto de que el poder existe y no puede modelarse económicamente, y que no todo el crecimiento es igual. “Nuestro objetivo no es la autarquía”, dijo Sullivan en su discurso. “Es la resiliencia y la seguridad en nuestras cadenas de suministro”.

En un cambio positivo, los responsables políticos de Washington también empiezan a abandonar el término “desacoplamiento” con China, y en su lugar hablan de de-risking (reducir el riesgo) tanto la economía nacional como la mundial, un término que también utilizó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su reciente discurso sobre China.

El sistema comercial global, tal como está, no funciona bien. En su discurso, Sullivan habló de mantener el compromiso de Estados Unidos con la OMC, al tiempo que reconocía la pregunta clave de hoy: “¿Cómo encaja el comercio en nuestra política económica internacional y qué problemas trata de resolver?”. Como voy a argumentar en el futuro, debo empezar por tratar de resolver el problema de la concentración y la competencia.